Badia vibra con el triunfo de Busquets y la Roja

La gran fiesta se vivió en las calles y sobretodo en la Plaza Mayor

 

El domingo 11 de julio, miles de badienses han presenciado en la Plaza Mayor la victoria de España frente a Holanda, y de nuestro vecino Sergio Busquets, en la final del Mundial. La instalación de una pantalla gigante en dicha plaza, permitió que una gran cantidad de badienses se reuniera en ella para vivir juntos el acontecimiento histórico más importante de la historia del fútbol español.

 

Además de este motivo, los ciudadanos de Badia, teníamos otra razón para vivir con tal intensidad este partido, y es que Badia, estaba representada en este evento de repercusión mundial, con la presencia en la selección española de Sergio Busquets. Para nadie pasó desapercibida la pancarta de adhesión de Badia con Busquets y con la roja, que estaba ubicada a un lado del escenario.

 

 

La Plaza Mayor, plagada de banderas de España, fue el centro de la concentración de unos aficionados enfervorizados que desafiaron al sol y a las altas temperaturas. La concentración comenzó horas antes del partido, pues a las 6 de la tarde ya se podía ver a aficionados con camisetas rojas y banderas españolas. La asistencia de aficionados era de tal calibre, que alrededor de una hora antes del partido, ya no había sitio en las proximidades de la pantalla. A pesar de las apreturas y de la ley del mínimo espacio posible a ocupar, la Plaza Mayor fue insuficiente para tantos badienses que quisieron asistir al evento en el centro neurálgico de la ciudad. Para amenizar la tensa espera ante el inicio del partido, un DJ, pinchó música desde las 6 de la tarde, con lo que la concentración se convirtió en una fiesta.

 

Antes del inicio del partido, y ante la gran asistencia de público, varias televisiones de ámbito catalán y español, grabaron entrevistas a gente del público, y desde la terraza del ayuntamiento, las cámaras fijas registraban cualquier movimiento en toda la plaza.

 

Los primeros cánticos de la tarde, se vivieron con el calentamiento de los futbolistas españoles, y en especial, cada vez que aparecía en televisión nuestro ídolo local Busquets. Otro momento emotivo, se vivió con motivo del himno español, justo antes del inicio del partido. En este instante, cientos de banderas rojigualdas se alzaron para homenajear a la selección. Una vez empezado el partido, los nervios y la tensión fueron los principales protagonistas.

 

Fue un bello espectáculo de tarde/noche, lleno de emociones que subían de intensidad constantemente por el buen juego de la selección, con algo especial en la intervenciones de Sergio, al igual que la indignación era una expresión continuada ante la agresividad extrema del juego de los holandeses.

 

Badia vibraba con cada ocasión española, y se encogía con las llegadas holandesas a la portería española. Los primeros estallidos de alegría, no se vivieron con un gol español, sino con las dos paradas que hizo Casillas, sobre el extremo holandés Robben. La celebración de dichas jugadas se vivieron como si de un gol español se tratara, y es que la claridad de estas dos ocasiones hacían presagiar el gol del jugador holandés. Pero, este no llegó y Badia vivió nerviosa la prórroga de la final del Mundial. A medida que los minutos pasaban y los lanzamientos de la tanda de penalti se acercaban, los nervios y la desesperación en las caras de los badienses crecían. Pero estos no llegaron, y con el gol de Iniesta, a falta de pocos minutos para finalizar el partido, Badia estalló eufórica.

 

Evidentemente, los largos minutos de oro se produjeron en el momento en que Iniesta marcó el gol, que a la postre significó el triunfo final. Gritos que rompían los medidores de decibelios, abrazos que hacían peligrar las costillas, saltos que parecían intentar un mate de baloncesto, banderas que ondeaban … aquello era la locura, la explosión de muchos sentimientos internos que afloraron de golpe. Fueron unos largos minutos en que no importaba lo que estaba sucediendo en terreno de juego.

 

Desde este momento y hasta el final del partido, la gente concentrada en la plaza, esperó ansiosa a que el árbitro pitara el final del encuentro, que supondría que España y Sergio Busquets, fuesen Campeones del Mundo de fútbol. Con el pitido final, la fiesta fue total, y más, cuando Busi, como le llaman algunos compañeros equipo, se enfundó al cuello la bufanda verdiblanca del CD Badia del Vallès. En este momento los cánticos hacía el jugador badiense retumbaron en toda Badia. Y no era para menos, en el momento más feliz seguramente de su carrera como futbolista, Sergio se acordó de su ciudad, de sus amigos y de sus raíces.

 

A partir de éste momento, la fiesta en Badia se vivió en las calles y sobretodo en la Plaza Mayor.

 

A imagen de las grandes capitales, Badia tiene, desde el día 11 de julio de 2010, su fuente de celebraciones deportivas. Muchos de los asistentes, especialmente los más jóvenes, dieron buena cuenta del agua existente en la fuente de la Plaza Mayor, la cual usaron para bañarse y bañar a muchos de los que estaban en el entorno.

 

La alegría por haber vivido este acontecimiento histórico, se vivió en Badia hasta altas horas de la madrugada.

 

 

 

 

Entrevista de Sara Carbonero a Sergio Busquets: http://www.youtube.com/watch?v=w0fSXfy_gVU

Galería de Fotos de diferentes fuentes: http://www.flickr.com/photos/39576509@N07/sets/72157624353626541/show/


Editado: Federación Entidades Culturales.12/07/10

Fotos: Federación Entidades Culturales.